miércoles, 25 de julio de 2012

UN PASO EN FALSO


Sí, reconozco que hasta ayer pensaba que España tenía alguna opción de ganar el oro olímpico en Londres. En baloncesto, me refiero. Frente a Estados Unidos, por supuesto. Ya sé que no escribí lo mismo no hace mucho en este mismo foro, lo sé. La culpa la tiene que el lunes por la noche tuve la oportunidad de poder ver de nuevo (sólo por segunda vez) el partido de la final de los JJ.OO. de Pekín 2008 y eso me dio cierta esperanza. Falsa esperanza, según parece...

Antes sólo había visto aquella final de 2008 el mismo día en que se jugó, en directo, con madrugón incluido, en un hotel a las afueras de Valencia, con cuatro amigos con los que me había ido aquel agosto ya agonizante para asistir al primer Gran Premio de Europa de Fórmula 1 que se organizaba en el circuito urbano de Valencia. Entre zumo de naranja recién exprimida y agua fresca pasaba la resaca y me pareció que nos ganaron "bien", que defendieron como leones, que fueron mejores y pare usted de contar.

Pero al volver a ver esa final... Ay, tuve la sensación de que aquel vil arbitraje nos restó muchas opciones. Pasos, pasos, pasos... Recordé que, con 8'13" por jugar, España perdía por solo dos puntos (89-91), que poco después Rudy se saltó el protocolo y se cascó ese brutal in you face ante Howard y que a 2'20" para el bocinazo final estábamos sólo cuatro abajo (104-108). Claro, inevitable, me metí en el partido como si no supiera el resultado final... ¡Por qué no pitas pasos a esos yankees superdotados, Jungebrand! ¿Dónde estabas mirando, Brazauskas? ¡¡Eso que acaba de hacer Kobe, en Euroliga lo pitas siempre!! Me dejé llevar, lo reconozco...



El parcial final de 3-10 para ellos y la derrota final 107-118 me dolió de nuevo. Pasos, pasos, pasos... Malditos pasos no pitados. Maldita disparidad de reglas a uno y otro lado del charco - en realidad, a uno y otro lado de las fronteras NBA-. Cuatro años esperando poder redimirnos de aquella injusta derrota que sólo los pasos no pitados nos quitó... 

Y así estábamos ayer, quien más y quien menos, con mucha fe y en medio de una fiesta bien montada, con bastantes caras conocidas, para disfrutar del probablemente mejor partido de basket que puede verse a día de hoy a nivel de selecciones nacionales. Homenaje a Navarro (quizá se echó de menos al presi de la FEB), himno USA cantado a capella para ponernos los pelillos de los brazos de punta, imagen de Pat Riley en la grada e instantáneo debate en twitter sobre si envejece bien o el paso del tiempo no perdona a nadie... (¡Joder, qué queréis si este tipo ya no cumplía los 40 cuando yo era un enano que botaba un balón que no abarcaba con ambas manos...!). Esta vez ganábamos. Fijo. Si les pitaban los pasos, claro. Pasos, pasos, pasos...

Quinteto NBA en España (Calderón, Navarro, Rudy, Ibaka y Pau), ganamos el salto, Pau responde con un triple a la primera canasta de Chris Paul, nos vamos de siete (10-3). Pasos, pasos, pasos... ¿Ahora que os pitan según las reglas FIBA qué, Kobe, no haces el gestito de mostrarnos a todos el "USA" de tu camiseta...? ¡Ahora sí os los pitan y no sabéis qué hacer eh, LeBron! ¡Not in our house!


No importaban los triples back to back de Carmelo Anthony porque lanzamos contramedidas: cuatro canastas consecutivas de Ibaka (tres mates seguidos más tiro en suspensión de media distancia) y triple de Víctor Sada y... 23-13.

Vaya, nos meten un 0-8 para terminar el cuarto. 23-21.

A partir de ahí, con 25-21 al inicio del segundo cuarto, Krzyzewski se enfadó y metió a su cinco inicial de golpe de nuevo en el partido. Enfrente nuestra "segunda unidad" - Sada, Llull, San Emeterio, y Claver- ayudados por Pau poco pudo hacer. Lo siguiente que se supo fue que se pusieron 32-42 con 21 puntos de Carmelo Anthony (5/5 en triples hasta ese momento) y que únicamente Ibaka aguantaba a España en el marcador con sus 16 puntos.



Problemas para parar su transición tras rebote, nulo balance defensivo, desconcierto en ataque (5 de 19 en triples y 17 de 30 en tiros libres para nosotros), ahogo general provocado por su intensidad en el perímetro (20 pérdidas contra sólo 5 robos de balón), festival de Kentucky de tiro exterior... 40-48 al descanso y más de lo mismo en el segundo tiempo hasta el 78-100 final. Decepción...



Gasol gana en el salto a Kevin Durant



Y es que tras cuatro años pensando en pasos sin pitar que nos alejaron del oro, quizá lo más realista ahora sea pensar que el único que por desgracia ha ido un poco más lejos de lo racional y que ha dado un paso de más hemos sido nosotros. Un paso en falso que espero podamos enmendar.


miércoles, 18 de julio de 2012

CHÁNDAL DE GALA


Quiero pensar que el responsable del C.O.E. que, en última instancia, tomó la decisión de aceptar las propuestas de Bosco lo hizo en un momento de enajenación mental transitoria que le impedía ser dueño de sus actos y que no pretendía generar aún más alboroto en este país en el que ya vamos sobrados de vergüenzas propias y ajenas.

Digo yo, porque la única alternativa que podría explicar haber llegado a cometer esta fechoría es que dicho responsable tiene una completa falta del más mínimo sentido del gusto y del saber estar.

Sea como fuere, a poco más de una semana para la ceremonia de apertura de los JJ.OO. de Londres las redes sociales (en especial, twitter) hechan humo y claman contra el diseño definitivo (si es que aquel boceto que nos enseñaron a modo de globo sonda hace un par de meses no era ya el definitivo porque no encuentro las diferencias) de la ropa con la que el equipo español ha de presentarse al mundo.

Boceto presentado en su día al público por el C.O.E.

Estaba la cosa calentita desde la publicación del llamado boceto y se ha puesto que arde cuando los deportistas españoles han empezado a colgar fotos en twitter vestidos con las prendas elegidas para la ocasión -abajo podéis ver las fotos colgadas por el piragüista Saúl Craviotto (izquierda) y por el jugador de hockey Álex Fábregas (derecha) en twitter ayer martes-.



La verdad es que no es para menos la sorna que se ha montado alrededor de todo esto...

"Pedirle a un rival que te cambie la camiseta y ver el pánico en su cara", escribían unos.
"Para que el mundo vea que España necesita ayuda", decían otros.
‎"Para recoger el balón de oro, fundirlo y hacerte una cadena guapa", leí a alguien con talento evidente para esto del tuit.
"Para usarlo como cortinas en un restaurante chino".

O mi favorito, "El chandal no es para ir a por el oro, es más para ir a robar cobre".

Esos son, entre otros muchos, los usos que la gente cree más apropiados para la equipación olímpica (el hashtag #UsosChándalOlímpico como trending topic en España y lo que te rondaré, morena...). Y es que es difícil saber qué ocasión sería apropiada (si es que la hay) para "lucir" tal indumentaria...
Porque una cosa es adoptar un determinado estilo en el vestir y otra distinta disfrazarse. Porque uno puede decidir vestir más clásico, como el diseño de Armani para el equipo italiano.
armani juegos olimpicos

Incluso tirando a pelín pijo rancio propio del Asombroso Mundo de Pocholo y Borjamari en el Aguacates, como puede parecerle a alguien el uniforme de Ralph Lauren para el equipo de Estados Unidos.

Pero uno no se debe disfrazar si no es en las fiestas habilitadas al efecto. Y es que hay quien no entiende la diferencia entre lo uno y lo otro. Entre tener estilo propio y disfrazarse. Uno no debe hacer el ridículo y presentarse con semejante chándal de gala, como decía aquella insufrible canción de Junior Míguez, a un evento que se presupone serio, relevante y en el que vas a representar a tu país como son unos JJ.OO. Porque tan ridículo es ir de etiqueta a la playa como pesentarte en una cena en camiseta sin mangas y chanclas. Por muchos tatuajes y followers que tengas o goles hayas metido en una sola temporada...
  
Como mi amigo Charles aquella noche como otra cualquiera que salimos de copas allá cuando teníamos 17 años y que se quedó compuesto y sin amigos a la entrada de la discoteca de turno por mantenerse en sus trece de no ponerse unos míseros zapatos por considerar que llevarlos era disfrazarse. Claro, después de esa noche no le quedó más remedio que ponerse los zapatos aunque estuvieran sucios y medio rotos, sí. Pero zapatos al fin y al cabo.  

Porque el aspecto de una persona dice mucho de ella y, en este caso, de un país. Y es que me temo que pasará, que la prensa internacional nos tomará por lo que no somos. O por lo que quizá desgraciadamente sí. Porque el uniforme que presenta España para estos JJ.OO. no es propio de tal evento. Y el resto del mundo sólo podrá pensar que no estamos en nuestro sano juicio, que hemos confundido julio con febrero, Londres con Venecia o la botella de agua por la de ginebra.


Es lo que hay, me temo. Encarguemos nuestro chándal de gala...
"Yo me pongo mi chándal de gala y qué bonito estoy.
Con arte, con clase, la base de ritmos tajaos.
Dentro de mi cabeza hay un humano tarao.
Y dentro de mi pecho hay un loco enamorao.
"


jueves, 12 de julio de 2012

"SE ME APETECE"

Como dirían mis buenos amigos sevillanos -que espero entiendan esto como un homenaje sincero hacia ellos y su tierra- "se me apetece".

Sí, "se me apetece" que empiecen ya los JJ.OO. y, en especial, el gran torneo de baloncesto que nos espera. Entre tanto partido de preparación se me ha abierto el apetito de buen baloncesto.

Y es que el pasado fin de semana, mientras me imbuía a base de tragos largos en el maravilloso embrujo de Sevilla celebrando la boda de mis queridos y admirados Bea e Iván, la USA Basketball anunció los doce jugadores que van a formar su equipo en los JJ.OO. de Londres. Aquí los tienen.


Entre canapés, tartares de atún y copas llenas de alegría uno de los asistentes al enlace con el que trabé conversación fluida y repetidas visitas a la barra libre del lugar me pidió mi opinión sobre los seleccionados de Estados Unidos y por las opciones de nuestra selección frente a ellos, como dando por hecho que la final entre Estados Unidos y España está cantada y servida. Algo así como si se tratara de la final de Champions entre Madrid y Barça, que todos pensamos que iba a ser pero que después nunca fue.

A mi partener de copa en mano le parecía que los americanos tienen un equipo descompensado (mucho base y alero y poco tío alto) y que España les puede hacer daño. La verdad es que en ese momento le dí la razón medio convencido, medio poco interesado pero durante los últimos días he venido pensando sobre el asunto y creo que para poder sacar algo en claro lo mejor es comparar los jugadores que cada equipo lleva en cada posición. Quizá así podré llegar a alguna conclusión no viciada por la "felicidad" de la que hacía gala en aquel momento.



Bases:

España: Sergio Rodríguez (6), José Manuel Calderón (8) y Víctor Sada (15).

Estados Unidos: Russell Westbrook (7), Deron Williams (8) y Chris Paul (13).

El único base que puede competir con alguno de los bases americanos es Calderón que ya lo hace día sí y día también en la NBA. Sergio Rodríguez sólo puede competir en campo abierto, a la contra, corriendo tras rebote. Sada puede defender bien pero físicamente los americanos son superiores.

A bases puros estamos empatados ya que Westbrook y Rodríguez son otra cosa, cada uno a su estilo. Rodríguez capaz de lo mejor y lo peor y Westbrook, más anotador que director de juego, un "2" en un cuerpo de "1".

Opino que los bases americanos son superiores a los nuestros en conjunto. Lástima tu lesión, Ricky...

Aleros:

España: Rudy Fernández (5), Juan Carlos Navarro (7), Víctor Claver (10), Fernando San Emeterio (11) y Sergio Llull (12).

Estados Unidos: Kevin Durant (5), LeBron James (6), Kobe  Bryant (10), James Harden (12) y Carmelo Anthony (15).

La mera comparación, ofende. Cuatro superestrellas NBA por Estados Unidos contra Navarro y Rudy, básicamente. Y Navarro lesionado. Fascitis plantar. Molesta y duradera. Nos superan en calidad, estatura, potencia física,... Rudy pierde cuando juega más de "3" que de "2" (su puesto natural por mucho que digan) y tendrá que hacerlo para compensar que Navarro no esté al 100%. Claver no ha demostrado nada aún aunque Portland acabe de anunciar su fichaje por tres años. Y Llull y San Emeterio son jugadores a los que puede que la ACB les quede pequeña pero cualquier otra competición superior (Euroliga por no decir NBA) les queda lejos de su alcance.

Me temo que en este puesto la batalla está claramente decantada para Estados Unidos.
Pivots:
España: Pau Gasol (4), Felipe Reyes (9), Marc Gasol (13) y Serge Ibaka (14).

Estados Unidos: Tyson Chandler (4), Andre Iguodala (9), Kevin Love (11) y Blake Griffin (14).

Esta es la posición en la que menos diferencias existen entre ambas selecciones. Incluso si eliminamos a Reyes y a Iguodala diría que España, si no superior, está a la altura de los americanos. Marc puede con Chandler a pesar de que éste sea el vigente Jugador Defensivo del Año y lo que quieran. Pau e Ibaka compiten de tú a tú con Love y Griffin. El desajuste está en Reyes. Y no por Iguodala, un "4" con alma (y cuerpo) de "3" sino porque la rotación sufre con él. La solución: minimizar los minutos d Reyes en pista cuando se juegue (si es que sucede) contra Estados Unidos. 

A priori, debemos competir de igual a igual y podríamos hasta dominar.

En resumen, creo que de 100 enfrentamientos Estados Unidos ganaría 98. Eso sí, a los puntos no por K.O. ni mucho menos. Quizá salgamos de dudas en el aperitivo de la teórica final del próximo 24 de julio en Barcelona, donde ambos equipos se enfrentarán en partido de preparación (y poco amistoso). Veremos... 

En cuanto a las opciones de medalla de España (algo que muchos dan por prácticamente seguro...), evidentemente las tiene aunque no creo que sea tan superior a otros rivales (como Rusia, Lituania, Francia, Argentina,...) como para pensar que alcanzar la final es cosa fácil.

Pero a pesar de que el pescado parece vendido y que todo apunta a que el oro ya tiene dueño preasignado, "se me apetece" y mucho disfrutar de baloncesto cinco jotas.

Y ya puestos a hablar de cosas apetecibles,  aprovecho para dejarles aquí unas breves recomendaciones por si el destino les lleva este verano a hacer parada y fonda en tierras hispalenses:
- Puratasca:
  

Para empezar la noche con un tapeo del bueno, bonito y barato. Raciones generosas y un gran servicio. Todo ello en un escondido rincón de Triana (calle Numancia nº 5) y a un precio que no creerán posible.


Si lo visitan no les defraudará.


El arroz meloso que allí hacen quita el "sentío".


Les recomiendo ir temprano ya que de lo contrario es prácticamente imposible encontrar sitio.


http://puratasca.blogspot.com.es

- Terraza Puerto de Cuba:
Para continuar, uno de los lugares de referencia de la noche hispalense.


Disfrutar de unas copas entre amigos desde la calle Betis, al borde del Guadalquivir y con vistas a la Torre del Oro no tiene precio, se lo aseguro.


No dejen de visitarlo. Simplemente excepcional.


http://www.puertodecubasevilla.com

Y para terminar, como nunca me ha gustado planear el fin de fiesta (soy de los que prefieren dejarse llevar) hagan lo que "se les apetezca". No cabe duda de que en esta ciudad les tratarán como ustedes merecen.


ACTUALIZACIÓN: 12.07.2012, Blake Griffin se ha lesionado. Su sustituto, Anthony Davis, #1 del Draft de este año. En teoría, esto potencia la superioridad de España en el poste.

viernes, 6 de julio de 2012

ME DESESPERO DE ESPERARTE

Siempre me ha gustado el mes de julio. Aquellos que me conocen saben que hay variadas razones para ello. Pero veo que cada año que pasa me desespera un poco más.

Intentan engañarnos diciendo que en julio ya es verano pero todos sabemos que eso de que el verano ya llegó ya está aquí es pura fachada, pura mentira. 

Y es que el verano ya está aquí y es para quedarse, sí, pero para la chavalería no para nosotros, los adultos. Y lo peor no es que el nuestro no haya llegado aún sino que cuando llegue, pase y ya casi se nos haya olvidado, el otro verano, el de verdad, el bueno, el de toda la vida, el de los dedos arrugados en la piscina, el del Marca en una mano y el Tang de Naranja en la otra ni siquiera habrá terminado.

Qué triste cuando se pasa la vida...

Y es que julio me empieza a desesperar. Porque quiero, necesito, que vuelva la competición ya, el día a día de la liga, la ACB y la NBA. Porque quiero ver ya a Rudy de nuevo como rey blanco de su Palacio (aunque lo de Tomic me haya sentado como un navajazo oxidado). Porque no puedo parar de imaginarme cómo le quedará el púrpura y oro a Steve Nash, me suena raro. Y qué número llevará... Elige bien, Steve, que tu "13" está retirado. Qué ganas de ver por fin a mis Lakers dirigidos en cancha por alguien digno de ello. Pero también qué angustia me da pensar que vaya a ser justo ahora cuando el "16" no esté a su lado para recibir pases allí en lo más alto.

%categories Steve Nash a los Lakers, se salvo Kobe

Julio me desespera por no poder ver los fichajes de Mourinho sobre el campo. Por ver si juegan algo este año. Modric está muy bien, José, pero prefiero a Silva o a Mata de aquí a Kiev, ida y vuelta, como ustedes también lo prefieren, estoy seguro. Qué quieren que les diga, mi sentimiento patriótico está en un constante rally inversamente proporcional al de nuestro descarriado Ibex35, superando los 10.000 puntos básicos y subiendo... Ya les dije hace unos días que últimamente lo veo todo rojigualda.

Me desespera el calor de julio en Madrid, calor sin piedad que no entiende de si para mí ya es verano o sigo con la corbata anudada y la piel blanca nuclear. Me desespera que en julio todo el mundo trate de cerrar deprisa y corriendo sus asuntos como locos, esos que han dejado vagar a la deriva durante meses, para poder irse tranquilos a sus frenéticas vacaciones. Me desespera no ver la hora de poder quitarme la camisa y los gemelos, meterlos al fondo del cajón y ponerme el último polo que aún no he podido estrenar.
Y todos los años me pasa igual pero noto como si este año me pasase quizá más. Puede que sea que en lo que va de mes de julio no me he refugiado bastante en las terracitas de verano (cada vez más también de primavera, otoño e incluso de paraguas en mano), esperando que la Luna tome el Sol de madrugada, entre copas de sabor amargo y sonrisas al viento. Puede que necesite más esas tertulias con amigos sobre planes bien alejados del fragor madrileño.

Puede que sea que este julio yo estoy más viejo o puede que simplemente sea que no llegas y yo te espero. Que dijiste que venías pero no dijiste cuándo. Que ahí dentro estás a gusto, claro. Y que este mundo es cruel, lo sé. Pero los que estamos fuera te esperamos y te queremos. Aunque ni siquiera te hayamos podido ver aún esa cara de pillo y travieso que me juego traes de serie. Que hace un calor indigno y tú no quieres asomarte. Que te quiero contar lo de Kiev para que seas parte de ello. Que tengo ganas de verte. Que me desespero de esperarte...

A Juan. Lo más grande que mi hermana y Jorge me pueden dar.

lunes, 2 de julio de 2012

GRACIAS, SELECCIÓN


No olvidaré que volvisteis a ganar. Por segunda vez consecutiva, tercera en total. Darme vida sin parar...

No olvidaré las paradas de Casillas. 

No olvidaré la seguridad de la defensa. Un solo gol en contra.

No olvidaré el trabajo por la banda de Arbeloa. El despliegue físico sin fin de Jordi Alba. Las incorporaciones en ataque de Piqué. Los huevos que tiene Sergio Ramos.

No olvidaré la clase y el criterio de Xabi Alonso. El equilibrio que da Busquets. El toque de yo-yo que tienen Silva, Xavi e Iniesta. Los huecos que genera Torres, y sus goles. Tu pase a Mata en la final bien vale esa bota de oro, Fernando.

No olvidaré el orgullo y determinación de Cesc. La velocidad de Navas y el cambio de ritmo de Pedro.

No olvidaré a todos los demás. Sus carreras para irse a abrazar. Veros jugar siempre unidos, con "9" y sin él. Ser siempre un equipo de 23.

No olvidaré el empate contra Italia en el primer partido. El buen juego contra Irlanda y la agonía del partido con Croacia.

No olvidaré el repaso a Francia y la emoción de los penaltis contra Portugal.

No olvidaré los cuatro goles de la final.

No olvidaré los grandes momentos que me habéis hecho pasar. Hablar con niños que no saben lo que es veros perder...

No olvidaré las reuniones con mis amigos frente al televisor. Los goles e himnos sin letra que con orgullo me habéis hecho gritar. Las copas que me he tomado a vuestra salud. La fiesta en Cibeles. Ver nuestra bandera decorando las calles de Madrid y ondeando en vuestros brazos.

No olvidaré los sueños que habéis hecho realidad, una vez más.

¡Gracias, selección!

Os dejo aquí el homenaje que mis amigos de Showpay han hecho a nuestra selección.

 

jueves, 28 de junio de 2012

DE PUTO AMO




Porque mañana nadie se va a acordar de lo bien que ha jugado Portugal a pesar de que casi no ha tirado entre palos.

Porque ahora me parece que tampoco nos han agobiado tanto en la primera hora de partido y que después, en la prórroga, nos los hemos meado.

Porque nadie va a hablar de las idas de olla de Pepe ni de la frase final de Cristiano. Porque no, no es una injusticia, Cristiano... Porque al fútbol se puede jugar bien, mal o regular pero sólo se gana metiendo más goles -o penaltis- que el contrario.

Porque tenemos una estrella y un par de cojones y quizá por eso mismo ya no nos acojonamos.



Porque todo es del color del cristal con el que uno lo mira y yo ya sólo sé mirarlo de rojo y gualda.

Porque del Bosque no tiene una flor en el culo sino un jardín entero en pleno esplendor primaveral. Porque si no, no es normal... Pero Iniesta, ¡mejor en el centro!

Porque ya me da igual el "9". Verdadero o falso.

Porque Xabi Alonso ya lo metió contra Francia y hoy... hoy no importaba ¿verdad? Porque íbamos sobrados.

Porque Piqué lo ha tirado de coña y Fábregas le ha cogido gusto a eso de pasar a la Historia. Ajustado al palo... y ha entrado.

Porque lo de Iker es de Santo.

Y porque no se puede tirar un penalty tan de sevillanas maneras, Sergio. Y menos después de haber tirado, no hace mucho, otro por todo lo alto. Porque decíamos de Pirlo pero lo tuyo, Ramos, es de puto amo...





¡Kalise para todos!

miércoles, 27 de junio de 2012

TIRAR LA PIEDRA Y ESCONDER LA MANO

Y es que no consigo entender a aquellos que se manifiestan como "anti" una determinada idea, sentimiento o emoción. Ya sean antimadridistas o antibarcelonistas, antiespañoles o anticatalanes. Por resumir y generalizar, vamos... 


Siempre me ha parecido más saludable estar a favor de las cosas en las que creo, siento y amo en lugar de estar en contra de aquellas que no comparto, cualquiera que sea mi motivo para ello. Siempre he creído que es mejor construir que destruir, vitorear que silbar, apoyar que criticar.


Pero es innegable que gente hay para todo, como dijo el torero, y que ejemplos cercanos nos sobran. El penúltimo el del señor Rosell y sus declaraciones obtusamente diseñadas de ayer al mediodía. Curiosamente ayer, víspera del partido de España. Casualidades de la vida... Rueda de prensa de balance de temporada. A 26 de junio... Gente sin complejos, ya se sabe.


Si no las han escuchado, les invito a que lo hagan aquí a través del enlace de los amigos de fichajesycracks.com. No tienen desperdicio. Un grandísimo mal chiste de autopropaganda y fanatismo cegador sin límite.


Cómo será la cosa que hasta última hora de la tarde de ayer el personaje fue trending topic en twitter, donde le estuvieron poniendo a caer de un burro hasta los culés de más rancio abolengo.

Verán, puedo entender que uno sea barcelonista acérrimo. Catalán hasta la médula. E incluso que sus aspiraciones políticas nacionalistas-separatistas le impidan ver el Sol. No me ofende, se lo aseguro. Siempre y cuando esas ideas sean defendidas desde el respeto a otras diferentes y hasta contrarias pero, en todo caso, tan legítimas como pueden ser aquellas.

Pero es que -parafraseando a mi admirado Fito- ya no sé si el Mundo está al revés o soy yo el que está cabeza abajo...
Porque sería mejor, sr. Rosell, que dijera que quiere que gane Portugal pero no que utilice subterfugios de clase b y diga con la boca pequeña "quiero que gane España, porque quiero que ganen los equipos en los que están los jugadores del Barça". Igual que hace dos años dijo usted aquello de "En una final España-Brasil, prefiero que gane el que mejor juegue".

Porque le aplaudiría, sr. Rosell, si criticase al Madrid por no esperar en la cancha del Palau la entrega del trofeo tras el quinto partido de la final pero me lo impide recordar que no hace mucho usted alentó a sus seguidores a pitar himnos propios o ajenos en otras finales y, por tanto, a no tener ese mismo respeto que usted ahora exige.
Porque me conmovería, sr. Rosell, su petición de un minuto de silencio por el pobre Miki Roqué pero me revuelve las tripas que utilice el recuerdo a ese pobre chaval para después arremeter con la conciencia tranquila contra todo lo que se mueve...

Porque puestos a decir disparates, sr. Rosell, mejor ir con todo y a calzón quitado que tirar la piedra y esconder la mano...

viernes, 22 de junio de 2012

AQUELLO QUE TE VOY A CONTAR


Esta noche he soñado que Francia nos ganaba.

Que Ribery corría la banda y la centraba. Sí..., que Benzema nos remataba. 

He soñado que Torres no la colaba y que, además, Iniesta se lesionaba.

Creo que mi subconsciente se ha contagiado de este ambiente de titular agorero que me ha llevado a pasar de cien a cero.

Pero me he despertado y he pensado. Que no hay que hacer caso ni a la crisis, ni al rescate ni al paro. Que hay que espantar las penas -que a todos nos acechan- pero que, si las he tenido, se me han olvidado.

Y es que he decidido que no te voy a contar que vi a Raúl un penalty fallar. Ni lo de que aquella falta de Platini en el 84 que no supimos atrapar.

Por el contrario, creo que aquello que te voy a contar es que yo vi a España ganar. La Euro y el Mundial.

Que hubo penaltis que sí conseguimos marcar. Y complejos de los que aquel día, por fin, nos pudimos liberar.



Que vi a Torres correr y marcar por encima de un alemán.

Que Suiza un mal trago nos hizo pasar. Pero que con dos goles a Honduras, Villa muchas bocas logró callar. Y que luego Chile no nos quiso atacar, por miedo a llevarse alguno más.

Creo que aquello que te voy a contar es que gracias a un león a Portugal conseguimos eliminar. Que un tal Reina supo adivinar -e Iker parar- el penalty de Paraguay. ¡Menuda carambola hubo que hacer después para pasar los cuartos de final!



Creo que aquello que te voy a contar es que Puyol saltó el muro alemán para llevarnos a la final.



Que sí, que es verdad. Que el tiki-taka existió en realidad. Y también que a Holanda vi pegar, pero no nos pudieron parar. Porque Iniesta marcó un gol para enmarcar. 

Sí, creo que aquello que te voy a contar es lo que esa estrella nos costó lograr, una de aquellas veces en que la vida nos dejó ganar...

viernes, 15 de junio de 2012

CERCA DE LAS ESTRELLAS

Anoche pude ver el documental que NBA TV ha hecho sobre el Dream Team. Se trata de un documental hecho con una calidad excepcional, un cariño desmedido hacia sus protagonistas y que cuenta con todas esas cosas en las que estos americanos son incomparables cuando se trata de "vender el producto".

Se lo recomiendo.



Al verlo entré en una especie de hipnosis regresiva que me hizo recordar por qué empecé a botar un balón naranja en el patio del colegio mientras mis amigos me miraban raro cada vez que marcaban un gol en la cancha de al lado.

Ver a Magic Johnson, Michael Jordan, Larry Bird, Charles Barkley y compañía compartiendo equipo me puso los pelos de punta en su día y lo sigue haciendo. Y me hizo recordar por qué desde entonces el baloncesto es algo que ha marcado y acompañado mi vida.


Recuerdo los madrugones en invierno para ir a jugar en canchas con tableros congelados y suelos resbaladizos creyendo que era el Forum de Inglewood o el Madison Square Garden de NYC. Recuerdo ponerme mi camiseta de tirantes tres tallas más grande, el pantalón corto a lo bañador turbo transalpino, subirme las medias hasta las rodillas, hincharme las Pump y lucir orgulloso el "10" en mi espalda. Recuerdo las discusiones sobre qué zapatillas corren más, si las Reebok o las Converse. Recuerdo las ruedas de calentamiento, la ilusión por salir de titular y a mi padre en la grada tan muerto de sueño como orgulloso de ese enano correteando con unas pintas propias de un episodio de El Príncipe de Bel-Air.  

Recuerdo quedarme despierto los viernes por la noche hasta tarde. Recuerdo la sintonía de "Cerca de las estrellas". Recuerdo a Ramón Trecet con su famoso "ding-dong" que nos acercaba a un mundo casi desconocido. Recuerdo sentirme como dicen que se sintieron aquellos que vieron llegar al Hombre a la Luna por primera vez.




Recuerdo a Charles Barkley coger el enésimo rebote de su vida y correr toda la cancha driblando contrarios hasta hacer un mate impensable a este lado del charco para alguien que no llegaba a los dos metros de estatura.

Recuerdo cuando Mullin cogió su fusil.

Recuerdo los dos títulos consecutivos de Christian Laettner con Duke en la NCAA y su tiro a media vuelta para ganar sobre la bocina.

Recuerdo a Stockton y Malone, haciendo el "tuya-mía" una y otra vez para los Jazz.

Recuerdo a Clyde Drexler anotar y anotar intentando no perder la estela del nº 23.

Recuerdo a Scottie Pippen subiendo el balón como si midiera 1,80 y levantándose una y otra vez, tantas como los Pistons le tiraban al parqué.

Recuerdo a Patrick Ewing reinando en su Madison Square Garden aunque sus Knicks nunca ganasen el campeonato.

Recuerdo a David Robinson y su mate a dos manos tras reverso.

Recuerdo a Larry Bird. Su nº 33. Cómo le odiaba. Recuerdo su maldito tiro de tres sin saltar, tan característico de él... 

Recuerdo a Michael Jordan, sus posters en mi habitación, su primer anillo, su canasta con rectificado imposible en el aire contra mis Lakers, sus tiros sobre la bocina, sus saltos ingrávidos y su instinto de killer sin piedad alguna...

Recuerdo sobre todo la sonrisa de Magic, sus pases sin mirar, cómo corría el contraataque frente a lo que a mí me decían que era el glamour de L.A., el Forum de Inglewood, el oro y púrpura de los Lakers por doquier, el vértigo del Showtime. Recuerdo su retirada, su vuelta. Su All-Star de Orlando en la primavera del '92, su triple sobre Isiah Thomas para ganar el partido...




Recuerdo imitar a todos ellos, querer ser como ellos, jugar como ellos y algún día jugar donde ellos lo hacían...

Recuerdo el verano del 92. Recuerdo a mis padres no entender qué me pasa. Pensar que algo que ellos ignoran me retiene en casa en lugar de estar haciendo el cabra en la piscina con mi hermana y demás chavalería a la que se oye gritar a lo lejos.

Recuerdo el partido contra Angola, el codazo de Barkley a un contrario. Recuerdo a Tomás Jofresa marcando a Jordan. Recuerdo a Epi abrazado con Magic. Recuerdo la final contra Croacia, la voracidad del Dream Team, la clase y el talento innato de Toni Kukoc y Dino Radja. Recuerdo a Jordan intentando frenar a Petrovic...

 

Recuerdo y recuerdo y ahora entiendo.

Entiendo el "fade-away" de Nowitzki.

Entiendo el manejo de balón de Parker.

Entiendo el tiro infalible de Ginobili.

Entiendo el gesto de Calderón tras triple.

Entiendo el mate in-your-face de Rudy ante Howard en los JJ.OO. de Pekín.

Entiendo el uniforme púrpura y oro de Gasol, sus dos anillos de campeón... 

Entiendo que ellos, al igual que yo, soñaron un día con estar cerca de las estrellas. 



martes, 12 de junio de 2012

SOSPECHOSOS HABITUALES

No, no voy a hacer ahora una sinopsis de la película de Bryan Singer ni a recrearme en la profunda carga filosófica de una de las mejores frases de cine que he escuchado, la del personaje de Kevin Spacey, Keyser Söze: "El mejor truco que el diablo inventó fue convencer al mundo de que no existía."

Me refiero a otros sospechosos que resultan ya habituales por lo repetitivo de su comportamiento. Los que ayer intentaron convencernos a todos de ver lo blanco negro. O al revés, como ustedes prefieran. Convendrán conmigo en que el oscurantismo y la indefinición benefician siempre al que tiene poder, al que manda, al que decide. Y la falta de un procedimiento preestablecido para tomar decisiones invita a tomarlas con base en el exclusivo y muy personal criterio de cada uno, valorando lo acontecido y adoptando la decisión a tomar en consecuencia bajo el influjo de su naturaleza humana tan condicionada por sus pasiones, presiones, fobias y manías...

No pretendo erradicar el subjetivismo de las decisiones u opiniones de los demás, faltaría más. Conllevaría erradicarlo de las mías propias y eso es algo por lo que no estoy dispuesto a pasar. Pero sí me gustaría poder saber de antemano con qué reglas juego para poder decidir libremente si tomo parte o no en la partida.

Todos presenciamos anoche la agresión (si me apuran, doble agresión) perpetrada por Pete Mickeal, jugador del F.C. Barcelona, en el tercer partido de la final de la Liga Endesa que enfrenta a su club ante el Real Madrid. Si no vieron, les invito a hacerlo ahora:


Como ven, Pete Mickeal propinó un "correcto" puñetazo a Velickovic en la cara. No contento con ello, luego se revolvió contra otro jugador madridista, Carlos Suárez. Digo "como ven", aunque a lo mejor ustedes no lo ven.

Así mejor, quizá, ¿verdad?



No es que dude de su visión, es que ayer 3 árbitros no lo vieron. O peor aún, no quisieron verlo.

Pensando bien, es posible (aunque poco probable) que ninguno de los tres lo viera... Pensando mal, llegamos a donde ustedes quieran, evidentemente...

Aunque pensemos bien y confiemos en el buen hacer de los árbitros, deberíamos reflexionar sobre ello. Tratar de evitar que cosas así vuelvan a suceder. Ya sé que pensarán que en fútbol es igual o peor... Las comparaciones son odiosas y más en este caso. Pero flaco favor le hacemos a este deporte del baloncesto - que necesita de promoción, pasión y grandes partidos para ganar adeptos en este país- si no ponemos fin a la impunidad en las agresiones, sean del color de camiseta que sean, escudándonos en que en todos sitios cuecen habas. 

Como mi amigo con el que estaba viendo ayer el partido cerveza en mano que piensa que, si esto mismo hubiese sucedido en un partido de los Lakers (mi amigo sabe dónde darme para que escueza...), los árbitros también habrían hecho la vista gorda porque siempre evitan enemistarse con los equipos "grandes".

Obvié su ataque frontal a mi corazón púrpura y oro y no quise entrar a discutir sobre el concepto de equipo grande que se tiene a uno y otro lado del charco, aunque sí traté de convencerle de que estaba en un error. No por forofismo sino por conocimiento empírico reciente. Soy de los que prefiero fijarme en otros ejemplos de donde creo podemos aprender. Observen a lo que me refiero: 



   


Como ven, hace pocas semanas en un partido de playoff entre Los Ángeles Lakers y Oklahoma City Thunder, Ron Artest (irónicamente autodenominado ahora Metta World Peace) agredió salvajemente a James Harden. En un principio los árbitros no se percataron de nada o no apreciaron la intencionalidad de los hechos. Incluso uno de ellos conversa tranquilamente con el propio Artest para saber de primera mano qué ha sucedido. Después, a pesar de todo, acudieron a la tecnología existente, revisaron el vídeo y sancionaron debidamente al jugador con la expulsión del partido. La NBA hizo el resto y sancionó a Artest con un partido de suspensión por actitudes violentas. Nadie dudó acerca de la imparcialidad de los árbitros ni los aficionados y jugadores de los Lakers creyeron ser tratados injustamente...